Desde muy joven, Sebastián Acosta Zapata mostró una inquietud constante por comprender el mundo que lo rodeaba, impulsado por las preguntas profundas que surgían al observar las dinámicas sociales, los símbolos, el poder y las formas de organización de las comunidades. Hoy, a sus 34 años, es doctor en Sociología de la Universidad del Valle, magíster en Políticas Públicas y profesor universitario, con una trayectoria que refleja la convicción de hacer de la sociología una herramienta para la transformación social.

Trayectoria académica
Sebastián es Sociólogo y Politólogo con énfasis en Relaciones Internacionales graduado de la Universidad Icesi. Posteriormente, llegó a la Universidad del Valle para cursar la Maestría en Políticas Públicas, la cual inició en 2015, consolidando su perfil académico al combinar teoría social, análisis del Estado y políticas públicas. Durante ese periodo fue seleccionado como asistente de docencia e investigación en la Facultad de Ciencias de la Administración, espacio desde el cual dio sus primeros pasos como docente universitario dictando el curso de Doctrinas Políticas el cual se enfoca en filosofía política.
En 2019 fue admitido en el Doctorado en Sociología de la Universidad del Valle, un programa que eligió por su reconocida tradición académica en Colombia y América Latina, así como por la calidad de su cuerpo profesoral. Su cohorte inició en 2020 y, tras un riguroso proceso investigativo atravesado por los desafíos de la pandemia, sustentó exitosamente su tesis en octubre de 2025. Su investigación doctoral se centró en los estudios urbanos, analizando la reorganización territorial de Santiago de Cali en el marco de la implementación del régimen de Distrito Especial establecido por la Ley 1933 de 2018.
Cómo llegó la sociología a su vida
El acercamiento de Sebastián a la sociología nació desde el colegio. La historia, la filosofía, la geografía y los clubes de debate despertaron en él un profundo interés por la reflexión crítica y el análisis del entorno social. Participó en foros estudiantiles y ejercicios tempranos de discusión académica, hasta que una conversación casual con su tío le permitió descubrir formalmente esta rama de estudios.
“Empecé a buscar, a indagar, y me di cuenta de que ese podía ser el camino”, recuerda. Desde entonces, se consolidó una vocación orientada a comprender las estructuras sociales, las identidades, las relaciones de poder y los procesos urbanos como escenarios vivos de transformación.
Percances, dudas y aprendizajes
Como todo recorrido académico de largo aliento, el camino no fue lineal. Sebastián reconoce que las dudas estuvieron presentes, especialmente durante el doctorado, al sobrellevar al tiempo las exigencias laborales con la estructuración de su tesis. Debido a que debió financiar sus estudios con recursos propios, combinó jornadas laborales completas con horas nocturnas, fines de semana y vacaciones dedicadas a la investigación.
Uno de los momentos más difíciles ocurrió en 2023, cuando presentó avances de su trabajo a grupos académicos que realizaron observaciones críticas muy fuertes sobre su investigación. Ese periodo derivó en una crisis personal y académica que puso en cuestión la continuidad del proceso. Sin embargo, con el acompañamiento permanente de su directora de tesis, la profesora Sandra Martínez, logró transformar la crítica en oportunidad de mejora. Replanteó enfoques, fortaleció argumentos y consolidó finalmente una versión robusta de su investigación, la cual recibió concepto favorable y fue enviada a evaluación en febrero de 2025.
Su paso por la Universidad del Valle
Para Sebastián, la Universidad del Valle representa mucho más que su casa de formación posgradual: es un espacio donde encontró respaldo institucional, acompañamiento docente y una comunidad académica sólida. Destaca la tradición del Departamento de Sociología, al que reconoce como una de las principales escuelas de sociología del país y de América Latina.
Su paso por la Universidad del Valle le permitió hacer labores docentes y de investigación, donde fortaleció su mirada transdisciplinar y construyó vínculos académicos regionales, nacionales e internacionales. Incluso realizó una pasantía doctoral en España, con estancias en las universidades de Alicante, Sevilla y Barcelona, experiencia que complementó su proceso formativo y de investigación.

¿Qué espera de la sociología?
Sebastián concibe la sociología como una disciplina que va mucho más allá del ámbito académico. Para él, es una forma de pensar, pero también de sentir el mundo. Defiende la necesidad de visibilizar la sociología como un saber capaz de incidir tanto en la formulación de políticas públicas como en los procesos sociales de base, en la construcción de paz, la defensa de los derechos humanos y la memoria histórica.
Considera que el reto de la sociología contemporánea es ocupar diversos escenarios del debate público: medios de comunicación, espacios artísticos, sociales y políticos, formando ciudadanías críticas comprometidas con la justicia social. En cuanto a su proyección profesional, sostiene que continuará desarrollando investigaciones en estudios urbanos y en análisis del Estado, sin abandonar su trabajo en pedagogía, derechos humanos y construcción de paz.
“Entender la sociología como una forma de conocer el mundo para aportar a su transformación es fundamental. La Sociología es una forma de pensar y de sentir el mundo y la realidad social.”, reflexiona.

Equipo de comunicaciones, Facultad de Ciencias Sociales y Económicas.